El colectivo cinematográfico Newsreel, fundado en Nueva York a finales de 1967, produjo en los cinco años siguientes más de sesenta películas que documentaban algunos de los principales conflictos sociales de su tiempo: el movimiento contra la guerra de Vietnam, el surgimiento del feminismo, las organizaciones negras y latinas, y los conflictos urbanos en torno a la vivienda, la sanidad o el trabajo. Alineado con los movimientos estudiantiles y juveniles radicales, antibelicistas y del Poder Negro, el grupo describió explícitamente su propósito como el uso de películas y otra propaganda para apoyar el movimiento revolucionario.
Sus películas nacen de una insatisfacción con los medios de comunicación tradicionales. Frente a una televisión que simplificaba o directamente ocultaba estos procesos, Newsreel propuso un cine ligado a los propios movimientos, realizado desde dentro y pensado para circular en universidades, centros comunitarios y espacios de militancia. Un espacio donde la práctica militante se mezclaba con la práctica documental.
Este programa reúne una serie de trabajos que permiten recorrer distintos frentes de ese momento histórico. Columbia Revolt reconstruye la ocupación de la Universidad de Columbia en 1968 y la posterior represión policial. Chicago Convention Challenge documenta las protestas contra la Convención Nacional Demócrata del mismo año, mostrando la escalada de violencia entre manifestantes y fuerzas del orden. Jeanette Rankin Brigade y The Woman’s Film recogen algunos de los primeros momentos del movimiento feminista, desde las manifestaciones contra la guerra hasta los grupos de concienciación en los que las mujeres comienzan a articular una crítica común de su situación. En el ámbito de las luchas raciales y comunitarias, I.S. 201 and Report from Newark y El pueblo se levanta muestran procesos de organización en comunidades negras y puertorriqueñas, vinculados a demandas de educación, servicios públicos y control comunitario. Finalmente, Garbage y Break and Enter sitúan el foco en los conflictos urbanos. La gestión de residuos o el acceso a la vivienda aparecen como problemas políticos centrales, en los que distintas comunidades desarrollan formas de acción directa frente a la inacción institucional.