Más allá de las historias, más allá de la ilusión de un orden cerrado y estable, estamos sobre todo atravesados por instantes, imágenes, fragmentos. Reapropiarnos de esas imágenes, hacernos conscientes de ellas, hacerlas nuestras, es, también, hacer cine, con una voluntad colectiva.
Este es un taller donde los sueños propios y las imágenes que nos rodean diariamente, incluso a nuestro pesar, se transforman en material de trabajo. Es habitual concebir el cine y las películas desde un mero enfoque industrial y laboral, y al mismo tiempo, 'autoral', supuestamente fruto de la genialidad individual para la que se ponen al servicio el trabajo de otras personas. Convivimos con estas "imágenes de la genialidad", al mismo tiempo que con la infinitud de imágenes que nos asaltan de forma cotidiana en los teléfonos, en las pantallas del transporte público, en la televisión, en las vallas publicitarias... Toda esta amalgama de imágenes se enreda en nuestro subconsciente, individual y colectivamente. El objetivo de este taller es hacernos cargo de ellas, reapropiárnoslas para poder resignificarlas, ponerlas en común para desentrañar sus sentidos, sus posibilidades, sus contradicciones. Así, durante el taller, un grupo de adolescentes trabajarán y jugarán con las imágenes personales de sus sueños y sus subconscientes, y al mismo tiempo, con imágenes de las que a priori no son responsables (escenas de otras películas, imágenes de internet, publicidad, etcétera), para con todo ello construir un película propia y colectiva.
Un taller impartido por el colectivo Espíritu Escalera con la colaboración de las alumnas, alumnos y profesorado de 1º de bachillerato del Colegio Lourdes.