La artista multidisciplinar Sara Dolatabadi, cuya vida transcurre de manera itinerante entre diferentes puntos del globo, regresó a Irán para realizar An Owl, A Garden and the Writer, su debut en el largometraje que contó con la producción ejecutiva de otro mítico cineasta exiliado: Amir Naderi. Se trata de un cautivador retrato de su propio padre, el novelista Mahmoud Dowlatabadi, figura enigmática que pasó por la miseria, la cárcel, la revolución, la censura, pero decidió siempre quedarse en su país. Estableciendo un puente entre el universo creativo de su padre y la imaginativa inocencia de su hija (una niña que desarrolla un poderoso mundo interior), Sara Dolatabadi busca al escritor que se esconde tras el progenitor, trazando además una lúcida semblanza intergeneracional del pasado y el presente de Irán, apuntando al futuro como una incógnita que quizás solo pueda soportarse creando una coraza de ficción. (JHE)
Sara Dolatabadi (Teherán, 1978) es una artista visual multimedia iraní. Su vida se transformó apenas siendo una niña cuando la Revolución Islámica cambió el panorama político de Irán y explotó la guerra de Irán-Irak. Esta vivencia influyó en su práctica como artista visual y cineasta, donde puede identificarse un punto de encuentro entre el microcosmos de lo personal y el macrocosmos de lo político. Tras licenciarse en Bellas Artes por la Azad Art University (Teherán), estuvo viviendo y exponiendo durante la siguiente década en Tokio, París y Nueva York. Durante su estancia en Nueva York, obtuvo un máster en el Hunter College. Como tesis, dirigió y produjo su corto documental sobre su familia, Summer Light.