Significativa actualización en clave doméstica del landismo. Una mañana resacosa registrada con un móvil y una frase que pronto se convirtió en eslogan (véase el spot, más homenaje que parodia, realizado por las Nuevas Generaciones del Partido Popular en el País Vasco). Auténtico fenómeno youtubero que se prestó a imitaciones, respuestas y se coló en un programa de televisión ávido por localizar al célebre “bicho”. Eso sí, la “retransmisión” televisiva del “contigo, no” fue convenientemente sonorizada con un pitido censor.